Esplín Tropical

La palabra spleen encuentra su origen en la medicina antigua y hace referencia al bazo (splên), órgano que, nos decía Hipócrates, tenía la tarea de nivelar los humores del cuerpo. Un exceso de bilis negra, resultado de una mala combinación, sumergía al cuerpo que lo padecía en un estado de abatimiento y melancolía.

Aristóteles relacionaba la experiencia melancólica con la enfermedad, pero también, con el genio y la excepcionalidad. Para Baudelaire, el spleen era una experiencia de naturaleza excesiva; de simultánea desmesura en su hartazgo y apetito. Para ambos, el sujeto melancólico se posicionaba fuera de sí, sometido a una voluntad ajena. Una que afecta tanto a la materia como al espíritu. Un padecimiento del cuerpo que tiene resonancia en el cosmos: lo finito imaginando su opuesto.

¿Cómo entender los actos de narrar y escuchar historias sin esta experiencia de desdoblamiento; de alteridades y otredades?

En Esplín tropical buscamos diseñar una cartografía imaginativa inspirada por estas visiones y padecimientos. Una biblioteca indispensable para todos aquellos lectores que busquen un refugio bajo nuestro mal de ánimo tropical.